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12 Diciembre, 2016

Abuelos- Parte 1

No todo iba a ser contar mis peripecias y cagadas como un padre en apuros. Aquí repartimos para todos y los abuelos no iban a ser menos.

Ay esos abuelos que tanto nos ayudan y a veces nos sacan de quicio. Y es que para ellos la llegada al mundo de un nieto les hace tanta ilusión como a los propios padres.

Nuestra pequeña pesadilla comienza en esas comidas con sobremesa estudiada al milímetro donde entre plato y plato se murmulla un; ¿Y para cuando tenéis pensado hacerme abuela? o “mira la Paqui, ya tiene tres nietos…”. Autenticas puñaladas de amor que van desangrando nuestra paciencia y de las que salimos airosos criticando la situación laboral, la crisis, “aun somos jóvenes” o simplemente “mamá no seas brasas, ¿Hay más lentejas?.

Creemos que hemos salido airosos pero la semilla de la paternidad ya esta creciendo en nuestro interior y acabamos sucumbiendo a la realidad.

Y llega el día, les dejamos boquiabiertos con la noticia y antes de descorchar las botellas comienzan a hacer planes sobre como peinaran a la niña, toda la ropa que le compraran y la organización de la lista de contacto a los que se pasaran llamando los próximos meses para contarles que van a ser abuelos. A la Paqui la primera, por pesada.

A partir de ese momento, el hombre, el macho Alfa, el hijo y yerno preferido desaparece de la faz de la tierra y todos los pensamientos, atenciones, tapers con su comida favorita son para la barriga de mamá.

¡Que meses más bonitos eh! Masajitos de pies por doquier, “no te muevas que ya voy yo”, “cada día estas más guapa”; ¿Gorda tu? Que va, estas guapísima con esa barriguita. Todo es poco para mantener feliz al Kinder Sorpresa de la familia. Al fin y al cabo, a ella tampoco le queda mucho tiempo como centro de atención…

Pasan los meses y el día esperado llega, te piensas que te has librado pero en realidad lo que se abre es un mundo paralelo en el que los abuelos se vuelven los fieles aliados de la pequeña de la casa consintiendo todo aquello que te negaron por tu bien. ¿Dónde esta el no me no me, que te que te? ¿Dónde esta la zapatilla de estar por casa como arma arrojadiza? ¿Dónde quedan esas lentejas que si no te comías hoy te las comerás mañana?

Próximamente, la segunda entrega…

¡Que los padres y madres del mundo nos cuenten sus historias!

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